🌱🥣 ¡Las lentejas son pequeñas legumbres con grandes posibilidades! Económicas, nutritivas y muy versátiles, las lentejas rojas son perfectas para preparar sopas, curris y guisos reconfortantes. La Abuela Sita aprende con Sandy a preparar un delicioso dahl de lentejas rojas al estilo indio, inspirado en este clásico de la cocina india.
😋 Esta receta vegetal, reconfortante y llena de sabor es sencilla y fácil de adaptar. El dahl puede quedar cremoso y espeso o más ligero y parecido a una sopa, según tus gustos. Solo tienes que ajustar la cantidad de líquido hasta conseguir la textura perfecta para ti.
🌿 Inspirada en un clásico muy apreciado de la cocina india, esta receta de lentejas rojas celebra la maravillosa variedad de platos de dahl que existen en India. Las recetas, las especias y las combinaciones de ingredientes pueden variar de una región a otra y de una familia a otra, haciendo que cada plato sea único.
💚 La cocina de la Abuela Sita consiste en cocinar juntos, aprender unos de otros y preparar platos deliciosos con ingredientes sencillos. Así que coge tus lentejas, elige tus especias favoritas y… ¡vamos a cocinar!
INGREDIENTES
150 g de lentejas rojas
100 g de arroz (opcional)
2 tomates grandes, picados
2 cebollas rojas grandes, picadas
10 g de jengibre fresco, finamente picado
3 dientes de ajo, finamente picados
2 guindillas verdes, finamente picadas
½ cucharada de comino molido
1 cucharadita de semillas de comino
½ cucharadita de cúrcuma molida
1 cucharadita de chile en polvo picante
2 cucharaditas de cilantro molido
¼ de cucharadita de asafétida en polvo
3 cucharadas de aceite vegetal
Sal, al gusto
PREPARACIÓN
1. Cuece las lentejas. Pon las lentejas rojas partidas en una cazuela grande y de fondo grueso junto con la cúrcuma, los tomates picados, el jengibre, el ajo y las guindillas verdes.
2. Añade el agua y cocina a fuego lento. Vierte 1 litro de agua y lleva a ebullición. Baja el fuego y deja cocer a fuego lento hasta que las lentejas estén tiernas y cremosas, formando un puré ligero. Añade un poco más de agua si el dhal queda demasiado espeso. ¿Lo quieres más espeso? Déjalo cocer un poco más. ¿Lo prefieres más líquido, tipo sopa? Añade un chorrito más de agua. Sazona con sal al gusto.
3. Añade las especias. Cuando el dhal tenga la consistencia que prefieras, añade el chile en polvo picante y el cilantro molido. Prueba y rectifica de sazón. (Si las guindillas verdes ya aportan suficiente picante, puedes omitir el chile en polvo.)
4. Prepara el aceite especiado. Calienta el aceite vegetal en una sartén y añade las semillas de comino.
5. Añade el ajo. Cocina a fuego medio durante unos 30 segundos, añade el ajo picado y fríe hasta que esté dorado.
6. Añade las últimas especias. Incorpora las guindillas secas y fríelas hasta que cambien ligeramente de color. Añade las hojas de curry, si las utilizas, y cocina hasta que estén crujientes.
7. Termina el dhal. Vierte con cuidado la mezcla de aceite caliente y especias sobre el dhal y remueve suavemente. Tapa y deja reposar unos minutos antes de servir. Así todos esos deliciosos sabores se integrarán.
8. ¡Sirve y disfruta! Sirve el dhal de lentejas rojas al estilo indio con arroz, si quieres. Un plato sencillo, reconfortante y lleno de sabor — ¡al estilo de Abuela Sita!


👵💚 Consejos de la Abuela Sita
- 🥣 Adapta la textura a tu gusto: No existe una única textura “correcta” para el dahl. Si lo quieres espeso y cremoso, déjalo cocer un poco más sin tapar. Si prefieres una textura más parecida a una sopa, simplemente añade un poco más de agua o caldo de verduras.
- 🌱 No tengas prisa con las lentejas: Las lentejas rojas partidas se cocinan relativamente rápido, por lo que no es necesario ponerlas en remojo. Enjuágalas bien bajo el grifo de agua fría antes de cocinarlas para eliminar el exceso de almidón y pequeñas impurezas.
- 🌶️Controla el picante: La intensidad de las guindillas verdes y del chile en polvo puede variar mucho. Si no estás seguro, empieza con poca cantidad y añade más al final. ¡La Abuela Sita dice: prueba mientras cocinas!
- 🍅 Aprovecha las verduras que están demasiado maduras: Los tomates que empiezan a estar demasiado blandos o las cebollas que necesitan consumirse son perfectos para preparar dahl. Es una receta muy agradecida, así que puedes añadir otras verduras que tengas por la nevera, como zanahoria, espinacas, calabacín o calabaza.
- 🍚 Dale una segunda vida al arroz sobrante: ¿Tienes arroz cocido en la nevera? ¡Perfecto! Recalienta bien el arroz y sírvelo junto al dahl. También puedes utilizarlo para preparar arroz frito, tortitas de arroz o hamburguesas vegetales.
- 🌿 Aprovecha las especias: Si tienes pequeñas cantidades de especias olvidadas en el armario, el dahl es una receta estupenda para utilizarlas. El comino, el cilantro, la cúrcuma y el chile combinan de maravilla, pero puedes adaptar la mezcla a lo que tengas en casa.
- 🫙Conservación: Deja que el dahl sobrante se enfríe y pásalo a un recipiente hermético. Guárdalo en la nevera antes de que pasen 2 horas y consúmelo en 3–4 días. También puedes congelarlo hasta 3 meses. Descongélalo en la nevera durante la noche y añade un chorrito de agua al calentarlo, ya que se espesará al enfriarse.
- 🔥Recalienta suavemente: Calienta el dahl a fuego bajo o medio, removiendo de vez en cuando. Si se ha espesado demasiado, añade un poco de agua o caldo de verduras. Asegúrate de que esté bien caliente antes de servir.
📗 ¿Sabías que…?
Las lentejas son legumbres, concretamente las semillas comestibles de plantas leguminosas, al igual que los garbanzos, los guisantes y las judías. Son naturalmente ricas en proteína vegetal, fibra y otros nutrientes, además de ser un ingrediente económico y muy versátil presente en cocinas de todo el mundo. Las lentejas rojas son especialmente prácticas porque se cocinan rápidamente y se deshacen de forma natural hasta adquirir una textura cremosa, perfecta para sopas y dahl.
🗑️ Un pequeño dato sobre el desperdicio alimentario
Las legumbres, como las lentejas, tienen una larga vida útil, pero aun así pueden acabar desperdiciándose cuando se olvidan en el fondo de la despensa, se cocina más cantidad de la necesaria o quedan sobras después de una comida. Una de las formas más sencillas de evitarlo es cocinar solo lo necesario y dar una segunda vida a las sobras. Las lentejas cocidas pueden convertirse en sopas, hamburguesas vegetales, curris o rellenos, mientras que el dahl sobrante puede transformarse en una nueva comida deliciosa.
♻️ ¡Cocina un poco y desperdicia mucho menos! Un sencillo paquete de lentejas, unas verduras y algunas especias pueden convertirse en un plato reconfortante y lleno de sabor. Así que, antes de tirar algo, echa un vistazo a lo que ya tienes en casa: tu próximo plato delicioso puede estar escondido en la despensa. Menos desperdicio, más sabor, al estilo de la Abuela Sita.

